La extinción es para siempre: por qué necesitamos cambiar nuestros hábitos de consumo para salvar a los animales

Me he obsesionado. Lo reconozco. Últimamente le doy muchas vueltas a todo lo relacionado con el consumo responsable.

¿Me habrá trastornado un año sin comprar o por fin veo las cosas claras? Creo que es más bien lo segundo.

Y es que le damos muy poca importancia a lo que consumimos y a cómo lo hacemos. Pero menos importancia aún le damos a las consecuencias de ese consumo.

Ayer leía este artículo que nos cuenta cómo nuestras dietas, conductas y elecciones influyen sobre si una especie en particular sobrevive o no. ¿No te parece muy heavy?

Nuestras elecciones individuales representan un voto y eso no debemos olvidarlo. Sigue leyendo y te cuento por qué…

 

Como nuestras acciones tienen un impacto en los animales

delfín

En Taiji, Japón, la caza de delfines se lleva a cabo todos los días desde el 1 de septiembre hasta el 1 de marzo, los cazadores de delfines salen al océano en busca de delfines, en gran parte  para vender a los parques acuáticos.

La demanda de estos delfines proviene de parques de atracciones de todo el mundo que quieren "lucir" delfines y sus "trucos".

Además, los delfines son vistos como plagas, competencia por los peces que el mundo ha pescado en exceso y eliminado de los océanos.

Estas cacerías, por cierto, son sancionadas por el gobierno japonés, pero continúan de igual modo.

En las Islas Feroe, las cacerías de ballenas piloto están sancionadas de manera similar, y aunque estas ballenas no se venden en parques de diversiones, son asesinadas por deporte, por diversión y en una muestra gratuita de dominación.

En las Islas Salomón, los delfines son capturados y cazados; tanto por sus dientes, una tradición nativa, cultural, pero también por los parques de atracciones.

Sabemos que los delfines son inteligentes. ¿Nos importa?

 

Pero hay más…

En África y Asia, los elefantes son brutalmente asesinados por dos dientes grandes, o porque invaden la creciente población humana. Los elefantes son mutilados e irrespetados en todo el sentido de la palabra.

elefante

Sabemos que los elefantes son criaturas empáticas, que sienten, sienten emociones y se afligen. Sabemos que los elefantes se comunican a largas distancias, protegen a sus crías y viven en grupos familiares cercanos. Pero ¿Nos importa? ¿O nos importan sus colmillos?

El rinoceronte no lo tiene más fácil. Alguien, en alguna cultura hace años, creía que el cuerno de rinoceronte era afrodisíaco o tenía algún poder medicinal.

Hasta el día de hoy, más de 1.000 rinocerontes mueren cada año, por un apéndice que está hecho del mismo material que nuestras uñas. Con menos de 25.000 rinocerontes en la Tierra, ya podíamos comernos nuestras propias uñas.

En 2015-16, los japoneses fueron ilegalmente a la caza de ballenas minke en el Océano Austral. De las 333 ballenas que mataron por "investigación", más de 200 de ellas eran hembras preñadas. Esto no es ciencia. Y la Corte Internacional de Justicia consideró estas acciones como ilegales y atroces en ciencia.

Los pangolines son el mamífero con mayor tráfico en el planeta. Son asesinados por su carne y por sus escamas. Al igual que el rinoceronte, alguien comenzó a creer que las escamas de pangolín tenían algunas propiedades medicinales. Y, al igual que el cuerno de rinoceronte, las escamas de pangolín están hechas del mismo material que tus uñas.

 Pangolín

Pangolín

Decenas de millones de tiburones cada año se llevan a las cubiertas de los barcos, donde les cortan las aletas mientras aún están vivos. Sus maltratados son arrojados al mar para ahogarse en una muerte dolorosa. Todo por una sopa que no sabe a nada, según el chef Gordon Ramsay.

Los seres humanos dañamos irreparablemente los ecosistemas del mundo, la base de nuestra vida. Es un tanto estúpido, ¿no crees?

Pero al fin y al cabo lo que demuestra el ser humano a diario es su grado de estupidez. Es triste y descorazonador.

 

La extinción es para siempre. No hay retorno de un animal una vez que se ha ido.

Mitigar estos problemas cambiando  nuestra dieta y  nuestro modo de consumir es fundamental.

Podemos optar por una dieta basada en plantas, que proteja el hábitat y la vida silvestre a nivel mundial. Pero esto solo es un comienzo, porque incluso ciertos alimentos a base de plantas han demostrado la capacidad de ser destructivos para las especies.

Por ejemplo, ciertas plantaciones de aguacate en México amenazan la vida de las mariposas monarcas que viven allí en diversas épocas del año, y las plantaciones de aceite de palma amenazan la vida de los orangutanes en Borneo.

Sí, nuestras acciones individuales son fundamentales. Dar ejemplo a los demás también, porque más personas necesitan ser conscientes.

Solo entre todos podremos lograr un cambio real y hacer que las políticas actuales y las empresas cambien.

Y abogando por ese consumo responsable y por hacernos a todos conscientes, te invito a que participes si te apetece en este curso gratuito: