Conoce la huella ambiental de tu comida

Hay algo que haces todos los días y que tiene un impacto brutal en el medio ambiente: comer. Y es que en Europa, el consumo de comida y bebida es responsable de un 15 % de las emisiones de gases de efecto invernadero derivadas del consumo nacional. Un impacto importante, pero además hay que contar con la deforestación, el consumo de agua, la amenaza que supone a la biodiversidad, etc…

Comemos mucho porque somos muchos, pero por encima de todo comemos mal. Simplemente eligiendo alimentos con un impacto ambiental menor, estaríamos causando menos daños al planeta (y como no, a nosotros mismos).

¿Pero cómo sabes que alimentos tienen un impacto menor?


 

Herramientas de evaluación de impacto ambiental

Hay muchas herramientas de cálculo para evaluar el impacto ambiental de los alimentos, pero te voy a hablar de 3:

- La huella de carbono representa las emisiones de gases de efecto invernadero de forma directa o indirecta y se mide en términos de cantidad de CO2 equivalente. Este indicador representa las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por los distintos procesos necesarios para producir un producto.

- La huella hídrica (o contenido de agua virtual), cuantifica la cantidad de recursos hídricos consumidos y cómo se emplean para obtener un producto. Mide el uso del agua en términos de volumen (m3 o L).

- La huella ecológica mide la actividad biológica productiva terrestre y marítima de la actividad humana que se requiere para producir los recursos que se consumen y absorber los residuos que se generan. Se mide en metros cuadrados o "hectáreas globales". Es un método que permite calcular el uso de los recursos naturales y se considera un indicador bastante completo.

Esto está muy bien, pero ¿a dónde quiero llegar con ello?


 

El impacto de tu comida

Tranqui, que no pretendo que calcules la huella de cada cosa que comes, sobretodo porque ya lo han hecho otros por ti ;)

En un estudio de elaborado por Barilla Center for Food & Nutrition se calcula la huella de carbono, la huella hídrica y la huella ecológica para varios grupos de alimentos. De los datos extraídos de ese estudio te dejo unas gráficas ilustrativas de cada uno:

Huella carbono comida
Huella Hidrica comida
Huella Ecológica comida

¿Cómo te quedas? Igual pensabas que ocupabas un espacio pequeño en el planeta y resulta que necesitas muchas hectáreas para poder comer...

Ves que las diferentes huellas no son iguales para cada grupo de alimentos, sin embargo, siempre destaca la ternera sobre todas las cosas, y por lo general los productos de origen animal tienen un mayor impacto y consumo de recursos. Seguro que ya te lo imaginabas...

Por otro lado, las frutas y verduras parecen una mejor opción de cara a la sostenibilidad, pero como ya sabrás de sobra, también lo son para la salud. Dos pájaros de un tiro, sería un poco tonto no tenerlo en cuenta a la hora de elegir nuestros alimentos, ¿no?

Los cereales también son una excelente elección, claro que sí.

Te harás una idea de que cambiar tu dieta a una más sostenible y saludable no es tan complejo como pueda parecer. Con unos cuantos cambios pequeños puedes hacer algo significativo.

 

Tu dieta más sostenible

A continuación verás 4 pequeños gestos que harán tu dieta más sostenible y saludable:

  • Reduce el consumo de carne. No nos volvamos locos, tampoco te digo que te conviertas al veganismo mañana, pero con que reduzcas tu consumo actual de carne y productos de origen animal, estarás dando un gran paso y estarás ayudando al medio ambiente y a tu salud.

  • Aumenta el consumo de verduras y cereales. Al igual que en el punto anterior, estarás mejorando tu salud y ayudando al planeta. También le estarás haciendo un favor a tu economía, ya que las verduras son más baratas.

  • Evita los alimentos procesados: Vienen cargados de grasas, azúcar y sal, entre otros. No hace falta que te diga que esto es malo malísimo, como el ogro de los cuentos. Además, para producir estos alimentos es necesario un mayor consumo de recursos (normalmente energía y agua), sin tener en cuenta que suele venir hiperenvasados. Así que, prioriza los alimentos frescos.

  • Bebe agua. Agua del grifo (es igual de buena o mejor y evitas envases. En serio, no es veneno.). No necesitas refrescos azucarados ni zumos (que no son saludables como te hacen creer). Tu cuerpo necesita agua, proporciónasela.

Bonus

Si lo anterior te parece poca cosa, 3 cosillas más que te ayudarán:

  • Compra local, evita desplazamientos que tu comida no tiene porque hacer. ¿No te da envidia que tu comida haya estado en más países que tú?

  • Compra a granel, no tires con más envases inútiles porque la basura no desaparece cuando la echas al contenedor.

  • Las frutas y verduras de temporada mucho mejor, son más sostenibles y más sabrosas.

Si te has quedado con ganas de saber más sobre alimentación sostenible y quieres cambiar tu dieta, echa un vistazo a esto: Alimentación sostenible y saludable.

 


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