DIY: La resurreción de la mesilla abandonada o cómo hacer de la basura un mueble.

Mucho hablar de reciclar, reutilizar y blablabla, pero poco enseñar. Pues hoy vengo a ponerle solución a eso, y te traigo mi último proyecto: La resurrección de la mesilla abandonada.

Hace no sé cuantos días o semanas, en uno de los madrugones que se pega mi madre para ir a currar (la pobre mujer se levanta a las 4:00 a.m., lo que debería estar penado por ley), pues se encontró al lado de un contenedor un par de mesillas maltratadas por su anterior dueño. Cajones rotos, arañazos... Un desastre, estaban muertas. El caso es que uniendo los cajones de las dos mesillas, la mujer consiguió traer a casa una única pieza que te enseño en la siguiente foto:

La mesilla abandonada.

La mesilla abandonada.

En la foto no se ven arañazos, pero juro que los había. Yo quise curarle las heridas al maltrecho mueble, y además darle un aspecto más actual. Traerle de nuevo a la vida ¡Resucitarle!

Así que me fui a por un poco de pintura, y por el camino se me ocurrió que podía hacerle alguna cosilla más... 

El proceso de resurrección:

Los materiales que use: 

  1. - Vinilo estilo cómic (comprado)
  2. - Pintura blanca mate efecto tiza (comprado)
  3. - Una lija (comprado)
  4. -  Una brocha (que andaba por casa).
  5. - Cartón para no manchar (que también andaba por casa)
  6. - Un trapo (que no sale en la foto y que básicamente es una camiseta vieja que ya no me valía)
  7. - Disolvente (que tampoco sale en la foto porque se me fue la olla y también estaba por casa porque a veces pinto. Pinto la mona y algún cuadro.)
  8. - Cinta de carrocero (Más de lo mismo, estaba por casa y no en la foto porque pienso poco.)

Como me ves, me he comprado 3 cosas, gasto total 16€ (no, no recuerdo los céntimos y no sé donde he puesto el ticket.)

Materiales para la resurrección

Materiales para la resurrección

Cómo no tengo ni idea de restauración y esta es la primera vez que hacía algo así, decidí leer las instrucciones del bote de pintura (buscarme un tutorial ya era mucho). Lo que pude entender del neerlandés fue poco así que improvisé bastante. 

- Lijé la superficie para quitar las ceras y luego pasé el paño con disolvente para que quedara todo limpio. Cubri con cinta de carrocero lo que no quería pintar (debí cubrime a mi también) y al lío. Puedes ver esta fase en la siguiente foto. Por suerte para mi y desgracia para ti, no había nadie para sacarme en ella, hubiera sido gracioso...

En el lío o liándola...

En el lío o liándola...

- Al terminar de pintar la primera capa descubrí que las instrucciones del bote estaban español por el otro lado. (¿Real o no? Nunca te lo diré...). Dejé secar 4 horitas.

- Le di una segunda capa a todo y deje secar de nuevo, lo que nos lleva al día siguiente.

- Después de repasar detalles y quitar la cinta de carrocero viene lo mejor de todo: el vinilo. Bueno, se podrían usar otras cosas, pero a mi me pareció lo más cómodo. Mi intención era pintar de blanco toda la mesilla y poner en el frontal de los cajones el vinilo. ¿Problema? No pude quitar los tiradores porque venían clavados en vez de atornillados, así que, cambio de planes, vinilo por los laterales y frontal pintado.

- Recortar, despegar el papel y pegar en la superficie limpia. Fácil, ¿no? Pues he descubierto que no sé recortar recto, ni despegar el papel sin pegarme yo, ni pegar sin que se me tuerza, pero ¡ja! ni una sola burbuja. 

La nueva vida

Bueno, en realidad creo que quedó bastante bien, juzga tu mismo:

Es nueva pero no comprada

Es nueva pero no comprada

El antes y el después

restaurar-mesilla

Como ves, es muy fácil darle una vida nueva a objetos que acabarían siendo basura. Además déjame decirte que es entretenido y muy gratificante. Así que mucho DIY, reutilizar, reusar y todo eso que nos permita generar menos residuos y aprovechar los recursos

¿Qué te ha parecido?