Mi reto contra el consumismo: Resumen de Septiembre

Se ha terminado septiembre y con ello ya van más de 9 meses desde que decidí que no iba a comprar cosas. Si se tratase de un bebé ya habría nacido, pero este es un reto anual, así que aún le quedan tres meses más de gestación.  ¿Acabas de aterrizar por esta web y quieres saber más sobre este reto? pincha aquí y te lo cuento.

Durante estos 9 meses me habéis hecho bastantes preguntas sobre el tema: ¿Cómo lo haces?¿No te resulta duro? ¿No tienes la tentación de comprar? ¿POR QUÉ lo haces? y un largo etc. Si tienes dudas acerca de esta movida de no hacer compras, abajo hay una sección de comentarios en la que podemos aclararlas. 

Como vengo haciendo desde hace unos cuantos meses, repaso primero como han ido los anteriores, antes de contactarte que ha pasado en este último mes.

resumen septiembre consumismo

En un resumen muy resumido, he comprado 6 productos no esenciales desde enero hasta agosto. Desde mi punto de vista 6 cosas son muchas cosas, pero con un poco de perspectiva, no haber comprado nada en 4 meses me parece algo muy positivo.

 

¿Y qué hay de septiembre?

Pues septiembre ha sido el quinto mes sin comprar (¡bien!) y esa es la cara que se me ha quedado... Lo sé, en la foto estoy algo amarilla, pero tranqui, mi hígado está bien, fue solo la luz...

Reto consumismo septiembre

Como te decía, este último mes no he comprado nada que no fuese comida. ¡Ah! Y champú. Lo que me recuerda que he ido a la peluquería a cortarme el pelo y me he dejado 30 cm de melena. Te he hecho todo un spoiler de la historia, pero ahora te cuento el resto porque quiero hacerlo.

 

Me he cortado el pelo y te lo quiero contar...

Te lo quiero contar porque lo he hecho por algo bueno. 

Llevaba dejándome crecer la melena ni se sabe cuanto tiempo. Esto es literal, no recuerdo cuando había ido a la peluquería por última vez. Con esto del reto de no comprar nada, también he intentado reducir algunas cosas que no son del todo imprescindibles o no me hacen feliz, y cortarme el pelo era una de ellas. Al menos hasta que me planteé hacer algo bueno con él, como donarlo.

Cierto día me metí en Internet a ver como funcionaba eso de las donaciones de pelo. Resulta que si te cortas más de 20cm puedes donarlo a una asociación para que hagan pelucas gratuitas para gente con cáncer. Cogí una cinta métrica y comprobé que ahí había mucho que donar.

Le vi dos ventajas muy claras:

- Ayudas a alguien con tu donación y es un gesto que no te cuesta nada. Yo me despiezo con una facilidad pasmosa... Soy donante de sangre, de órganos, de médula, intente donar óvulos (pero no pude, es otra historia...), y ahora donante de pelo. 

- No generas un residuo innecesario. Quizás ni siquiera lo has pensado, pero imagínate la cantidad de pelo que deben sacar como residuo de una peluquería. Y ahora imagínate la cantidad de residuos que se deben generar para hacer pelucas sintéticas. En un doble win.

Así que desde esta perspectiva te animo a que te dejes crecer la melena y luego la regales. Lo puedes hacer de dos formas: puedes ir a una peluquería y que ellos se encarguen de hacer el envío (pregunta), o puedes enviar tu mismo el paquete con tu cabellera. No importa si te has teñido, o de que color sea tu pelo, si es rizado o liso, si eres hombre o mujer, o si tienes 3 años o 103, puedes donar.  Tienes toda la info en esta web: Mechones Solidarios.

Para mí, un acto generoso te aleja de un acto consumista, por eso quise compartir esta historia aquí. Así que no se a que estás esperando... ¿Cuantos centímetros puedes donar? ¿Superas mis 30? Aquí el tamaño si que importa.


Siendo generosa contigo, te regalo esta guía: