Yo, yo mismo y la sostenibilidad

Estos días me he dado cuenta de que he escrito ya un montón sobre sostenibilidad y vida sostenible, pero poco he contado sobre la escribiente y que me ha traído hasta aquí. Aparte de lo que se puede leer en el ¿qué es esto? de este blog, he soltado alguna cosilla en medio de algún post, pero nada que te cuente gran cosa de mi persona. Y es que resulta que no es nada fácil escribir sobre uno mismo, pero quería hacerlo por dos razones: para contar la historia de cómo surgió este blog y porque quizás algo de lo que he aprendido te sirva a ti.

 

De la cuna a la ¿sostenibilidad?

Pues todo comienza en cuando mi madre y padre se conocieron… Bueno, igual no te interesa mucho ir tan atrás…

Voy a remontarme a cuando tenía 2 añazos. Era una retaca que lo único que sabía era pedir comida (sii, estaba gorda porque comía como 2 adultos) y además de eso, pedía que me pusieran los documentales en la tele, porque a mí los dibujos me parecían demasiado pueriles. Ya ves, me las daba de adulta… El caso es que ya tenía un cierto gustillo por los animales y por la naturaleza, aunque no creas que era una loca de los gatos ni mucho menos. A mí los animales me molaban libres y a su bola.

 

animales libres

 

Fui creciendo, con la suerte de hacerlo en una aldea rodeada de naturaleza. Esto me hizo saber que la leche no sale de un tetrabrik, sino que antes está en el interior de un animal. Esto te abre mucho los ojos, créeme.

Cuando tuve que irme a estudiar fuera del pueblo, me desconecté del campo por completo, volviéndome ajena a todo el entorno natural. Pero siempre se me revolvieron las tripas cada vez que veía un incendio de verano, de esos que tanto abundan en Galicia. No solo se me revolvían las tripas, he llorado más de una vez, lo reconozco. Aun así, tarde un tiempo en comprender que tenía una cierta predisposición para querer cuidar las cosas en su estado natural.

Cuando me puse a estudiar Ciencias Ambientales, algo pude intuir, pero seguí sin darle mucha importancia. Fue casi al final de la carrera cuando me traumaticé un poco con el cambio climático y quise hacer algo.

Di unos cuantos palos de ciego hasta darme cuenta de que lo que me gustaba era escribir, y que quizás a través de ello pudiese hacer algo bueno por el mundo. Aunque sea algo pequeño, como hacer que te lo pienses antes de coger el coche para desplazarte 500 metros. Así que fue al inicio de este blog cuando realmente adquirí la conciencia que, en el fondo siempre había estado presente, pero que no había percibido.

 

La conciencia y sus cosas

Adquirir conciencia ( o darme cuenta de que estaba ahí) supuso para mí, sobretodo, enfadarme mucho con el resto de la humanidad…

enfado

Pero antes de rasgarme las vestiduras, he comprendido varias cosas: las instituciones no van a hacer nada hasta que nosotros lo hagamos, las empresas menos aún, y la gente tiene aún mucho que aprender y entender.

Así que con paciencia y poco a poco, quizás logremos un cambio entre todos los locos.

Dificultades tenemos unas cuantas, seguro que lo sabes muy bien...

 

Caminando hacia lo sostenible

Como siempre digo, la búsqueda de una vida sostenible es camino largo, y yo aún no sé dónde termina (si es que lo hace), pero poco a poco trato de hacer cosillas para estar un paso más cerca.

Desde siempre me han inculcado el ahorro, así que ese paso de ahorrar energía, agua y demás, ya lo tenía de serie. Me gusta caminar, así no suelo usar el coche a menos que sea imprescindible. Procuro reparar antes de tirar. Y en general, todas esas cosas que se nos aconsejan desde siempre.

Poco a poco he intentado ir comprando menos cosas, pues pienso que además de atarnos, nos hacen infelices y por supuesto, el consumismo es uno de los principales problemas del planeta (somos muchos y queremos demasiadas cosas). Con este rollo de comprar menos, me he venido arriba y he decidido no comprar nada durante un año. En este nada descarto la comida, productos de higiene y medicamentos, por razones obvias (es algo necesario). Esta “locura” me está empujando bastante a querer llevar una vida minimalista en futuro cercano, ¡no digo más!

Por otro lado estoy intentando mejorar mi alimentación. ¿Sabes? Un día te levantas joven y con la vida por delante….

joven

 

Ese día vas al médico y te dicen que tienes el colesterol alto. Te haces vieja de repente, te lo juro. “Sí, es la genética, pero quizás no lo esté haciendo bien del todo…” Ese fue mi pensamiento para querer llevar una dieta más sana y desde luego, más sostenible. Estoy todavía trabajando en ello, pero algunos avances ya están ahí.

Poco a poco iré introduciendo más cambios en mi vida, pero con calma, porque si algo tengo seguro es que si intentas abarcar mucho, la cosa no funciona…

De momento me alegra saber que voy por el camino correcto :)

¿Qué hay de ti? ¿Cúal es tu historia? Me gustaría saber algo más ahí abajo, en los comentarios...


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